De la Monta Consciente a una oportunidad internacional

Ocho amazonas, una convicción y el compromiso de abrir caminos para nuevos talentos ecuestres.

 

Una iniciativa que busca convertir la formación ecuestre en nuevas oportunidades.

Cuando una filosofía se convierte en oportunidad

Hay proyectos que comienzan con una competencia y otros con una invitación. Rumbo a El Salvador 2026 nació de una convicción: el talento necesita preparación, acompañamiento y oportunidades para crecer.

El punto de partida fue la clínica Monta Consciente, una iniciativa vinculada con la formación ecuestre y con una manera de entender la relación entre amazona y caballo desde la atención, la técnica, la responsabilidad y el respeto. A partir de esa experiencia surgió la idea de ir más allá de la enseñanza habitual y abrir una puerta para que jóvenes amazonas pudieran vivir una experiencia ecuestre internacional.

La invitación para participar en esta experiencia, con caballos facilitados para las amazonas de parte del personal del Ejercito Salvadoreño, convirtió el proyecto en una oportunidad concreta. Para las participantes, significa conocer otro entorno ecuestre, asumir nuevos retos y ampliar su perspectiva deportiva. Para quienes impulsan la iniciativa, representa la posibilidad de demostrar que la formación también puede convertirse en un puente hacia nuevas experiencias.

Rumbo a El Salvador no se plantea únicamente como un viaje. Es una apuesta por impulsar nuevos talentos, dar visibilidad a sus historias y reconocer el trabajo que hay detrás de cada entrenamiento, cada recorrido y cada paso de crecimiento.

El Capitán Alberto Reyna: formación, experiencia y compromiso ecuestre

El Capitán Alberto Reyna, militar retirado y Maestro de Equitación, ha vinculado su experiencia de formación y disciplina con el desarrollo de iniciativas orientadas al crecimiento de jinetes y amazonas. Su trayectoria incluye formación en equitación y experiencia como maestro con estudios en la Escuela de Maestros de Equitación de la Escuela de Caballería de Quillota, Chile, en 1995.

Desde Master Ecuestre y la clínica Monta Consciente, el capitán Reyna impulsa una visión que busca integrar el desarrollo técnico con la conciencia del binomio, el respeto por el caballo y la responsabilidad del jinete. Rumbo a El Salvador 2026 lleva esa idea a una nueva dimensión: crear oportunidades para que jóvenes talentos puedan ampliar sus experiencias fuera de México y mirar su futuro deportivo con nuevas perspectivas.

La iniciativa también pone de relieve una convicción: el crecimiento del deporte ecuestre necesita más que buenos resultados. Requiere entrenadores comprometidos, familias que acompañen, espacios de aprendizaje y aliados dispuestos a apoyar proyectos que abran oportunidades.

Ocho amazonas, ocho historias de crecimiento

Cada una de las ocho participantes llega con una trayectoria distinta. Algunas han encontrado en sus primeros caballos la confianza para crecer; otras destacan por su sensibilidad hacia el bienestar equino, por los logros obtenidos en pista o por la perseverancia con la que han retomado y fortalecido su preparación. Juntas dan forma a una iniciativa que busca reconocer el talento y acompañar su desarrollo.

Martina Luna

Una pasión que comenzó en 2020

Martina Luna durante una prueba de salto ecuestre.

 

 

 

Nacida el 27 de diciembre de 2011, Martina descubrió la equitación en 2020, durante la pandemia. Lo que comenzó como una actividad se convirtió en una pasión que ha acompañado su crecimiento como amazona.

Helios y Asterix han sido compañeros importantes en su formación, ayudándola a desarrollar confianza y experiencia. Actualmente monta en el Hípico Tepepan, en la Ciudad de México, y ha participado en competencias del Circuito SEDENA y CEAR, el Campeonato Nacional 2024 y la Copa Michou y Mau en sus ediciones de 2025 y 2026.

Su participación en Rumbo a El Salvador representa una nueva oportunidad para continuar aprendiendo, afrontar retos diferentes y ampliar sus horizontes ecuestres.

Romina Santana Blake

El bienestar del caballo por encima del resultado

Romina durante un recorrido de salto.

Con 13 años y originaria de la Ciudad de México, Romina cuenta que comenzó a montar antes de caminar con soltura. Actualmente compite en la categoría de 1.00 metro y recientemente obtuvo doble primer lugar en la Copa Michou y Mau junto a su yegua Mariella.

También comparte su vida ecuestre con I Believe in You, a quien describe como divertida y celosa. Para Romina, el rasgo que mejor define su manera de montar es poner el bienestar de sus caballos por encima de cualquier resultado: los considera seres vivos con sentimientos, que merecen respeto, amor y cuidados.

Su visión conecta directamente con la esencia de Monta Consciente: construir una relación real con el caballo y reconocer que el deporte ecuestre tiene en él a su compañero fundamental.

América Guadalupe Gil Ortiz López

Una pasión que comparte con su hermana gemela

América durante una prueba de salto ecuestre.

América tiene 13 años y practica equitación desde los cinco. A lo largo de su trayectoria ha participado en diversos concursos internos, donde ha demostrado dedicación y disciplina, obteniendo reconocimientos y primeros lugares.

Una parte especial de su historia es compartir esta pasión con su hermana gemela, Marielisse Alessandra Gil Ortiz López. Ambas han crecido entre caballos, entrenamientos y competencias, acompañándose mientras desarrollan sus propios caminos dentro del deporte.

Para América, la equitación es más que una disciplina: es una pasión que forma parte de su vida y que comparte con alguien muy importante para ella.

Sally Rosita Salamanca Blanco

Disciplina, armonía y proyección

Sally durante un entrenamiento de salto ecuestre.

A sus 13 años, Sally cuenta con cuatro años de formación ecuestre en las disciplinas de salto y adiestramiento. Entrena en el Hípico Sacramento, donde trabaja la lectura de pista, el ritmo, el control de distancia y la seguridad en los recorridos, además del equilibrio y la comunicación sutil propios del adiestramiento.

En su trayectoria competitiva destacan el primer lugar en 90 centímetros en El Manantial y el segundo lugar en la misma altura en el Hípico La Curva. Su caballo de salto es Akenaton, un pony holandés tordillo de ocho años, con el que trabaja en recorridos de hasta un metro.

Sally aspira a avanzar progresivamente de categoría, participar en circuitos federados y construir una trayectoria que le permita proyectarse hacia competencias nacionales e internacionales. Su reseña la identifica como amazona colombiana en formación.

Karen Blando Lira

Pasión en la pista y orgullo familiar

Karen Blando Lira durante una prueba de salto.

A sus 16 años, Karen ha convertido su interés y respeto por los caballos en una pasión por el salto ecuestre. Con aproximadamente cinco años de experiencia, ha desarrollado una base técnica sólida y una relación de empatía con sus compañeros equinos.

Su formación junto a la entrenadora Arantza Murua ha sido una parte importante de su evolución. Ambas trabajan como equipo, combinando guía técnica, estrategia, precisión y confianza, aspectos que han contribuido a que Karen se coloque regularmente en puestos de premiación.

Su historia habla de constancia, trabajo en equipo y del acompañamiento familiar que hay detrás de cada avance deportivo.

Marielisse Alessandra Gil Ortiz López

Crecer compartiendo una misma pasión

Marielisse durante una prueba de salto ecuestre.

Marielisse tiene 13 años y comenzó a practicar equitación a los cinco. Con entusiasmo, constancia y dedicación, ha desarrollado sus habilidades mediante entrenamientos y concursos internos, aprovechando cada oportunidad para aprender y crecer.

Comparte esta pasión con su hermana gemela, América Guadalupe Gil Ortiz López. Las dos han crecido entre caballos y competencias, acompañándose en una afición que forma parte importante de sus vidas, aunque cada una construye su propio recorrido como amazona.

Su participación en Rumbo a El Salvador abre una nueva oportunidad para ampliar sus experiencias y continuar desarrollándose dentro del mundo ecuestre.

Alexa Garcés Marquez

Perseverancia para superar cada obstáculo

Alexa durante un recorrido de salto ecuestre.

Alexa comenzó a montar a los nueve años en el Club Hípico Bonanza, bajo la enseñanza de Patricio. Más adelante continuó su formación en el Hípico La Fortuna con Jazmín Sánchez, donde empezó a competir en 60 centímetros y obtuvo tres terceros lugares. Después avanzó a 70 centímetros, sumando experiencia y nuevos resultados.

Tras una breve etapa en Rancho El Mesón y una pausa de tres meses, retomó sus entrenamientos en el Hípico La Esperanza bajo la dirección de Sinhue Reyes. En esta etapa avanzó a recorridos de 90 centímetros y consiguió varios premios.

Entre sus resultados más destacados está el primer lugar en la Copa Valcuestrian. Su historia muestra que cada pausa, reto y regreso puede formar parte del aprendizaje de una deportista que sigue trabajando por sus metas.

Matilda López Sánchez

Talento mexicano que salta hacia nuevos desafíos

Matilda López Sánchez durante una prueba de salto.

A sus 14 años, Matilda ha construido una trayectoria destacada desde que comenzó a formarse a los cinco años en el Centro Ecuestre Tlalpan. En 2024, montando a Matahari, obtuvo el subcampeonato nacional Pre Infantil y ganó el Circuito Ecuestre Defensa. También conquistó en dos ocasiones consecutivas el campeonato del Circuito CEAR en 0.90 y 1.00 metros.

Con su yegua Alquimia, se ubicó dentro del Top Ten de la FEI Children’s en 2025 y en 2026 alcanzó el subcampeonato del Global Amateur Tour, categoría Infantil High, durante el CSI 2* GAT Children High, celebrado en Quintas Ecuestres en 1.10 metros.

Durante 2026 ha conseguido primeros lugares en el Circuito Ecuestre Defensa, La Dehesa, CEAR, México City Tour en Rancho Salazar y Copa Michou y Mau. Recientemente debutó en 1.20 metros y obtuvo un segundo lugar en el Circuito Ecuestre Defensa. Su trayectoria refleja preparación constante y disposición para afrontar nuevos desafíos.

Las familias: el apoyo que también hace posible el sueño

Detrás de cada amazona hay familias que acompañan entrenamientos, competencias, traslados y decisiones. Su respaldo no siempre se ve desde la pista, pero es parte esencial de cada proceso deportivo. A los padres y familiares de las participantes, este proyecto les reconoce el tiempo, la confianza, el esfuerzo y el compromiso con el crecimiento de sus hijas.

Apoyar a una joven deportista significa mucho más que facilitar su participación en una competencia: es acompañarla a asumir responsabilidades, aprender de los resultados, cuidar a su caballo y construir metas a largo plazo.

A los patrocinadores: gracias por creer

Rumbo a El Salvador 2026 también ha sido posible gracias a los patrocinadores que decidieron respaldar la iniciativa. Su aportación ayuda a convertir una idea en una experiencia real y a dar visibilidad a un proyecto que busca impulsar a jóvenes talentos ecuestres.

A cada empresa, marca y persona que se sumó, nuestro agradecimiento por confiar en estas amazonas y por comprender que apoyar el deporte también es invertir en formación, oportunidades y futuro. En la versión final para publicación se incorporarán los nombres y logotipos autorizados de los patrocinadores.

Una invitación a seguir creando oportunidades

Rumbo a El Salvador 2026 es un primer paso dentro de una visión más amplia: que la clínica Monta Consciente sirva como punto de partida para proyectos que conecten la formación con nuevas oportunidades, que den visibilidad a jóvenes talentos y que fortalezcan los vínculos entre comunidades ecuestres.

La experiencia de estas ocho amazonas recuerda que el desarrollo deportivo no ocurre de un día para otro. Se construye con preparación, familias comprometidas, entrenadores, caballos bien cuidados y aliados que creen en el potencial de las nuevas generaciones.

El talento necesita oportunidades. También podemos trabajar para crearlas.

 

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